jueves, 13 de agosto de 2009

Rima XV - Gustavo Adolfo Bécquer

Este poema estaba en un antiguo cuaderno adolescente, estaba junta a mi historia personal, lo leí y todos mis sentimientos volvieron a crecer, como ayer. Siempre me acompañaron las poesías de Bécquer y es que creo que plasmaba tan bien la esencia de las emociones. Este me llega al fondo de mi ser.

Cendal flotante de leve bruma,
rizada cinta de blanca espuma,
rumor sonoro
de arpa de oro,
beso del aura, onda de luz,
eso eres tú.


¡Tú, sombra aérea que cuantas veces
voy a tocarte te desvaneces
como la llama, como el sonido,
como la niebla, como un gemido
del lago azul!


En mar sin playas onda sonante,
en el vacío cometa errante,
largo lamento
del ronco viento,
ansia perpetua de algo mejor,
eso soy yo.


¡Yo, que a tus ojos en mi agonía
los ojos vuelvo de noche y día;
yo, que incansable corro y demente
tras una sombra, tras la hija ardiente
de una visión!